Pienso Música en Vivo: PEARL JAM, La Plata, Argentina - 13 noviembre 2011 Intenso, extenso, generoso, emocionante, emotivo, celebrado, explosivo, mágico, único y unos cuantos calificativos más podrían servir para definir el show de Pearl Jam a su retorno a Argentina, seis años después de los dos Ferro.Foto cortesía: Tomas Correa Arce (www.rollingstone.com.ar)Es mucho lo que se puede decir de una banda que entrega todo en escenario y que no en vano es considerada una de las mejores en vivo. Podríamos dedicarle una nota entera a la enorme cantidad de discos editados de sus recitales o pasar líneas de líneas haciendo referencia a los incontables temas que sirven de "openers" o lo variado del repertorio de sus shows...Todo eso cuenta - y también se olvida - cuando éstos sobrevivientes noventeros de apoderan del escenario, tal como lo hicieron en el Estadio Único de La Plata la noche del 13 de noviembre. Luego de la performance de X, punkers de Los Angeles, escogidos por la propia banda para abrirle los 10 shows por América Latina y tras una aparición del cantante Eddie Vedder en el tema final de los teloneros, los de Seattle tomaron el stage a las 21:16 de la noche. No habían telones, grandes pantallas con visuales, efectos o pirotecnia. Al menos ésta banda, no basa su show en esos aditivos y se concentra en brindar nada más que rock and roll, y vaya que es más que suficiente. El primero en aparecer en escena fue el baterista Matt Cameron y las notas de "Release" fueron las que iniciaron el viaje de casi 180 minutos de duración, una montaña rusa de emociones y sorpresas, que tenía como anfitriones a los veinte añeros del momento. El calmado comienzo dio lugar a "Go", aquel intenso tema que sirvió como "opener" de VS, ese gran disco de 1993. El entusiasmado público - cerca de unas 35 mil personas - respondió de gran manera a los dos números, antes de estallar con "Corduroy", la infaltable canción que a 17 años de su salida, sigue sonando fresca y original (la sexta más tocada en el historial de shows de la banda, según www.pearljam.com). "Can't buy what I want because is free" era la verdad cantada de Vedder, mientras los guitarristas Mike McCready y Stone Gossard intercambiaban sonidos y fugaces miradas. "Hail, Hail", fue el tema siguiente, dando forma a un setlist que comenzaba a perfilarse cercano a la perfección, mientras que "Given to fly" - uno de los dos temas de Yield en el set - encendería aún más las pasiones y desataría el extásis completo. Los cinco primeros discos del quinteto, habían sido representados - y en orden - con esos cinco temas introductorios, antes de dar un salto al presente con "The Fixer" del disco Backspacer. Los universales "yeah, yeah, yeah", fueron coreados por los miles de fanáticos que disfrutabamos y recibiamos con gusto lo ofertado. La calidad del mencionado disco, llevaría a Pearl Jam a inclinarse por un segundo tema seguido del mismo, en este caso la grandiosa "Amongst the waves". Foto cortesía: www.clarin.comLa intensidad entre la gente había disminuido un poco, era imposible sostenerse saltando y empujando toda la noche. La suave "Immortality", calmó aún más los ánimos, envolviéndonos en su sonido oscuro, casi psicodélico. Como un golpe inesperado, vino a a continuación "Evenflow", devolviendo la energía, los saltos, los pequeños pogos, y las voces inagotables de ese alto coro de hace 20 años. Vedder, agradecía sonriendo a la multitud que no dejaba de lanzar los olé, olé. Extasis colectivo? No, para nada... "You Are", con el peculiar sonido del bajo de Jeff Ament, llegó como solitario representante de Riot Act (el único disco sin temas en el setlist, fue Binaural de 2000) y la acústica "Elderly Woman Behind the Counter in a Small Town", se sintió como un golpe bajo, de aquellos que desprenden lágrimas. Ese "hearts and thoughts they fade, fade away", unió a las miles de voces, vivas, emocionadas, quebradas. Los sesenta segundos de intensidad casi punkera, con un Vedder disparando palabras en "Lukin", desembocaron en "Unthought known", otro de los buenos números del más reciente disco de la banda con Vedder - al igual que en varios momentos de la noche - haciendo de tercera guitarra. Foto cortesía: Tomas Correa Arce (www.rollingstone.com.ar)Al redondear la hora volvió la locura general, con "Do the Evolution" como catalizador. No había manera de evitar saltar, gritar, abrazar, cantar y agradecer por tanto en una misma noche. Si algo aprendió Pearl Jam luego de aquella tragedia el año 2000 en Dinamarca, es a controlar la intensidad de sus shows, las subidas y bajadas, los momentos fuertes y los suaves, por tanto no es de extrañarse que intercalen temas acelerados con otros más calmados y al enérgico tema de 1998, le siguió "Wasted reprise" para luego dar paso al tema que lo origina - o será al revés? - "Life Wasted", ambos del disco homónimo de 2006. El hasta ese momento poco interpretado Ten, tuvo una doble descarga con "Jeremy" y "Porch", uno más coreado que el otro, pero ambos recibidos con mucho agrado por los fans y no tan fans. El seminal disco de 1991, era celebrado por los presentes y el sentimiento grunge se sentía por doquier. 80 minutos transcurrieron de un recital hasta ese momento de poco menos de una veintena de canciones. Los de Seattle, abandonaron el stage, pero nosotros queríamos más y tendríamos más, mucho más. Cada 'encore' fue una historia diferente, algo así como un pequeño mini-show, una especie de comienzo desde cero y con una generosa selección de canciones de por medio. El primero de ellos, se inició con Vedder en guitarra acústica quien acompañado por el tecladista Boom Gaspar - un estable miembro no oficial desde 2002 - brindó una sentida versión de "Just breathe", uno de esos temas que parece estar inspirado en su colaboración para la película Into The Wild. "Did I say that I need, oh oh, did I say that want you" cantábamos, tratando de no emocionarnos demasiado para evitar las lágrimas.Foto cortesía: Tomas Correa Arce (www.rollingstone.com.ar)"Garden", volvió a trasladarnos a 1991, a esa época en la que comenzabamos a descubrir a ésta gran banda y luego, llegó el primero de los covers de la noche, "Last Kiss", un original de Wayne Cochran de hace exactos 50 años! Lo que aparentaba ser un set suave con esos tres temas, se transformó con uno de los números movidos de Backspacer. Al finalizar "Supersonic", un emocionado Vedder, mencionó que extrañaba a sus amigos Joey, Johnny y Dee Dee Ramone y aseguró que fueron ellos los primeros en traerlo a tierras argentinas en 1993, participando de un show de los Ramones. "Ellos me dijeron cuánto los querían a ustedes", fueron las palabras de Vedder - en español, como en muchos momentos de la noche - antes de adentrarse en la orgásmica "I Believe in Miracles" con su enorme coro cantado por todos y cada uno de los que vivíamos la sin igual fiesta en La Plata. Los Ramones estaban con nosotros y los cinco de Pearl Jam hacían de médium."State of love and trust", prolongó el momento y la fuerza de "Blood" (con fragmentos de "Atomic Dog" de George Clinton) le puso el cierre - momentáneo - a un show redondo que se acercaba a las dos horas de duración. La banda dejó una vez más el escenario, ante un público que no paraba de alentar con sus cánticos. El tiempo fue algo mayor que el de la primera retirada, pero la espera valió la pena por cada segundo ahí parados. Me animaría a decir que se trató del mejor 'encore' de la historia. Los más fans, celebramos el nuevo set que inició con "Smile", quizá uno de los temas que más deseaba oir. Apenas podía entonar ese "I miss you already" por la emoción. El cantante, anunció que se prestarían una canción de Roger Waters y "Mother" de Pink Floyd fue el número siguiente, para el completo deleite. Como si no fuera suficiente todo lo que nos daba la banda, llegó "Black" y ésta vez, no pude aguantar más, dejando caer lágrimas mientras coreaba mirando el escenario, el cielo y valoraba la inmensidad del instante... De sólo escribir ésto, se me pone la piel de gallina y vuelven a humedecerse mis ojos. Largos minutos de ese "olé, olé, cada día te quiero más; yo soy Pearl Jam, es un sentimiento, no puedo parar", concluyeron con un agradecido cantante quien arrancó risas con su "la próxima vez, nosotros les pagaremos a ustedes".Antes de seguir, Vedder hizo referencia al guitar tech de los Ramones (Ricky Ramone) y se prestó una de las guitarras para tocar "Better man" con un público que por momentos no lo dejaba cantar con sus fuertes voces. El fragmento de "I Wanna be your Boyfriend" al medio, avivó aún más el fuego, para un público que considera a The Ramones tan argento como el vino que tomó el buen Eddie, a lo largo de la velada . Otro dúo de temas de Ten, apareció después, con la enérgica "Why Go" y con uno de los mayores himnos de la generación noventera, "Alive". El coro, como no podía ser de otra manera, era general y el cantante se tomaba la cabeza ante tremendo espectáculo. "Si pudieran ver lo que se ve desde acá arriba", mencionó un sincero frontman, para luego hacer referencia a lo buen público que es el argentino (sí, es el mejor; ya está, lo sabemos todos)."Rockin' in the Free World", un tema del cumpleañero Neil Young que Pearl Jam adoptó como propio, extendió el delirio que tuvo al vocal bajándose del escenario para corretear por una de las franjas que separa al público y repartir panderetas. Estábamos todos locos y emocionados, los de arriba y los de abajo, mientras las luces se prendían en todo el estadio.El cierre perfecto, se dio con "Yellow ledbetter", la canción de letra cambiante o indescifrable que pese a no pertenecer a ningún disco oficial (Lost Dogs, 2003) es una de las favoritas de todo seguidor de la banda. Durante el 'solo', la guitarra visitó brevemente "Little Wing" de Jimi Hendrix, desatando gritos y aplausos.Foto cortesía: Tomas Correa Arce (www.rollingstone.com.ar)Los músicos, dejaron sus instrumentos y se acercaron al borde del escenario para despedirse agradecidos. El público, no pedía más, no necesitaba más. Quedamos agotados y muy satisfechos. Un emocionado Vedder, dijo antes de retirarse: "Gracias, volveremos pronto". Ya los estamos esperando...En resumen, más de una treintena de temas, en un show que quedo a poco de las tres horas. Esa generosidad, no se la vive en una época en que los artistas con suerte llegan a los 90 minutos (y hablo de bandas con discografías más extensas que las de ésta). Pearl Jam rockea tanto o más que hace 20 años. Sin la locura y descontrol de los shows de sus inicios y con los integrantes en los 40 largos, es evidente que se trata de uno de los mejores actos en vivo de la historia. Felices 20 años Pearl Jam. Gracias por su música todo éste tiempo y por brindarme el mejor show de mi vida...Pato PetersPD: ésto fue escrito por el bajista Jeff Ament en Facebook: Intenso, extenso, generoso, emocionante, emotivo, celebrado, explosivo, mágico, único y unos cuantos calificativos más podrían servir para d... Leer más »